Durante años nos vendieron que la corrupción es cosa de países del Tercer Mundo, con todo el marketing de
Transparency Internacional detrás (qué se dedica a quienes cobran las coimas pero no a quienes las pagan). Sin embargo, con la crisis, llegó la realidad: los casos de corrupción saltan en España y otros países a diario. Este es sólo un ejemplo (podríamos hablar de los casos de espionaje, de las medidas xenofogas, del "corralito" del Banco Santander, etc), el del presidente de la Comunidad Valenciana, Francisco Camps, una de las esperanzas blancas del derechista Partido Popular, implicado por una fiscalía en un caso de corrupción que está acaparando a muchos sectores de la vida política española.